El famoso burnout y como evitarlo

Ha llegado el fin del verano y con el llega el comienzo del año escolar. Para muchos de nosotros esto significa volver al ajetreo de correr entre el trabajo, la escuela de los chicos, las actividades extracurriculares y nuestros cursos universitarios diariamente. Nos encontramos tan ocupados que muchas veces llegamos a sentir que el día simplemente no nos dá y la idea de saltar horas de sueño con varios cafés puede sonar atractiva.

Ahora bien, mis queridas mujeres maravillas ¿qué pasa cuando no paramos o decidimos que podemos con todo sin ayuda?

La contestación mis queridas amigas es, el síndrome del quemado mejor conocido como el burnout. Esto no es otra cosa que, estrés crónico que nos puede llegar a afectar de manera física, mental y emocional. Esta ocurre cuando intentamos manejar muchas cosas al mismo tiempo o nos ponemos presiones excesivas de manera constante. Alguno de los síntomas que se pueden experimentar cuando tenemos este tipo de estrés o agotamiento crónico lo son:

  • Un sentimiento de sobrecarga mental
  • Cansancio extremo
  • Dolores musculares o de cabeza
  • Cambios de apetito y hábitos del sueño
  • Sentimientos de soledad y desesperación 
  • Falta de motivación 

Seguro que al leer esto te puedas identificar con uno o més de los síntomas, honestamente todas nos hemos sentido así en algún momento u otro. Pero, la buena noticia es, que aún si tuvieses todos los síntomas de burnout (no todos están escritos aquí) hay solución para ellos. 

Para empezar, debemos aprender a soltar un poco esa necesidad de ser mujeres maravillas y a hacerlo todo al mismo tiempo. Es necesario saber cuando pedir ayuda y dejar de pretender que podemos con todo solas. Del mismo modo, es importante sacar un tiempo para nosotras, ya sea reuniéndonos con amigas, haciendo yoga o leyendo un libro, lo importante es tomar un tiempo para recargar baterías. Cuando nos permitimos ese tiempo para descansar regresamos con mayor capacidad para poder afrontar lo que se nos presente. Por último, de estar en un momento de estrés o desesperación intentar en lo posible de tomar un minuto respirar profundamente y recordar que al final del día somos humanas y todo tiene solución, si lo tomamos un paso a la vez.