De esas veces que te sientas a comer y no comienzas hasta que tienes la serie o película perfecta para ver… Así fue como llegué a uno de los recientes lanzamientos de Netflix: Mal de Amores. Una adaptacion a la gran pantalla de una de las novelas mas icónicas de la literatura mexicana de la autora Ángeles Mastretta.
Lo que se suponía que fuera un capítulo y ya, terminó en un maratón donde vi los 7 episodios corridos hasta el final en una misma noche. Terminé llorando con cada episodio, como si la que estuviera viviendo la historia fuera yo. De verdad… fue bien intenso todo, gente… yo no estaba bien. ¡La próxima vez quitenme la membresía de Netflix por favor!
Aparte de que cuando termines de leer este artículo, ¡estoy segura que querrás verla! Voy a presentarte sobre el contexto más allá de esta historia de amor, que sin duda dejó una marca en mi corazón, sin dar “spoilers,” tan solo mi criterio sobre lo buena que es la trama que nos presenta esta serie.
Siempre me he considerado una romántica empedernida, fan de las historias de amores imposibles y de los finales felices. Así que desde el inicio quedé enganchada de Mal de Amores, porque cuando tú me pones una historia de amor como la de Emilia y Daniel en la pantalla grande, definitivamente ya me tuviste. Es curioso porque tenemos un triángulo amoroso entre la protagonista y sus dos pretendientes, donde sinceramente me vi dividida entre cual de los dos espectros sería mi favorito. Pero, ¿a quién quiero engañar? En mi corazón siempre estuvo claro quién sería mi “ship” desde el inicio. Sin embargo, para que disfrutes la serie igual que yo, no te diré cual es, ni con cuál personaje termina la protagonista.
El aspecto que causó en mí que me sintiera completamente absorbida por la serie, fue primeramente la intensidad con la que, como espectadores, nos vemos inmersos con los sentimientos de los protagonistas. La forma en cómo introducen toda su historia, sin siquiera dar muchos detalles del pasado que ambos tenían, es algo que te deja con ganas de más. Otro de mis detalles favoritos de esta producción es que está ambientada en un contexto histórico poco común, el cual es la revolución mexicana. En mi opinión, es una de las mejores representaciones que he visto en series de la época, ya que la forma en que todo es plasmado, no es simplemente un escenario, es entender cómo incluso el contexto histórico forma parte en lo que es el desarrollo en el drama de esta maravillosa historia de amor. Mi gente, aquí todo está muy bien pensado.
Para mí, esta historia representa una parte poco hablada de lo que es el amor. Me refiero a esas veces que el amor llega y es tan intenso, que no sabes como manejarlo, solo sabes que quieres vivirlo.
Vivirlo es aceptando todo lo que implica…
La vida es tan confusa que hay veces que nos enamoramos de alguien que viene revolucionando todo, poniendo tu mundo patas arriba; y ahí estás tú, en el ojo del huracán, sabiendo todo lo que conlleva esta presencia en tu vida, pero sin saber como dejar de amarlo.
Y es que a veces queremos aferrarnos al amor, pensando que todo valdrá la pena sin importar cuantas cosas vayas dejando en el camino. Pero, no solo está en ti ceder por un amor que quieres cuidar, está en la disposición de los dos en sacrificar para poder crear una vida juntos. Cuando es una sola persona la que cuida a la otra, la que sostiene y rema, tarde o temprano lo que se suponía que fuera un amor libre, puro y hermoso, se convertirá en angustia, tristeza y dolor, dejando constantemente un sentimiento de nostalgia. Nostalgia de cuando nada era tan complicado, de cuando no tenías que estar eligiendo entre tú y el amor de tu vida.
Porque el problema comienza cuando persigues a esa persona y te abandonas, al punto de que comienzas a conformarte con lo mínimo, pero es tan intenso y tan bueno contigo, que jamás pensarías que es lo menos que puedes recibir. Ahí es cuando las cosas pueden comenzar a cambiar, porque entonces llegan nuevos horizontes, con promesas de progreso para una vida mejor; es cuando comienza a pesar más un lado específico de la balanza. Hasta que al final no te queda más hilo rojo del cual tirar. Solo te queda tomar la decisión que lo cambiará todo.
Y es así, en la vida real hay amores que no matan, pero marcan; mientras que hay otros que ayudan a florecer pero no llenan. Así es la vida, lo importante es saber que has amado, con tanta intensidad que solo te faltó dejar la piel de abrigo.
Voy a dejarlo hasta ahí, solo me queda por decir que te invito a que explores no solo esta magnífica e impactante serie, sino a que vivas el amor de una forma en la que jamás te arrepentirías de haber amado sin importar su resultado. <3