self-love

Soy ella...

Soy ella, soy la voz, esa que llega por temporadas y se queda una estadía. La que aparece cuando todo sale mal. Soy la voz, tu verdadera y más fiel amiga. La única que llega cuando tus lágrimas han de bajar y un charco formar. Cuando la corriente sigue sin parar y un ruido comienza a sonar. Lo mal que la pasas sentada acostada en tu cama y lo mucho que intentas aguantar las aguas. Soy tu aliada, soy tu ada. Soy la silla en tu soga de pensamientos, tu amiga. No estás maldecida, si eres la reina de tu vida. 

Te he visto afligida, te he visto tristona, te he sentido hasta desnuda. No estás sola, yo soy ella, la que esta a tu lado. Mira hacia arriba, se te cae tu corona. Aún no te das cuenta cúan maravillosa eres ayer y ahora. Presta atención a lo que a continuación te diré. Deja de ser tan infeliz. Lo tienes todo para sonreír. No te cohibas vivir, lo mejor esta por venir. Comienza a creer en ti. 

Tan sencilla y tan espléndida, ¿por qué no te animas a sacudir tu melena y empiezas a fluir? No me gusta venir y verte así. Más no me queda de otra que llegar porque sigues infeliz. Soy tu amiga, la difícil de ver y perseguir. Siempre te recordaré lo que es estar feliz. No te mires así porque te vas a consumir. Pues, de esto tienes que salir y olvidar este mal vivir. 

Estas destinada a brillar. Debes ser luz dentro de la oscuridad. Empieza a sonreír y verás que hasta el coquí saltará. Si la luz arriba está, acúestate a dormir. Sobrevivir de pensamientos es más difícil que una sequía. La vida se amarga pero nuca será mala. Más la lluvia con lágrimas apoderándose de tu almohada, las suaves sábanas no te servirán de nada.

 

Reflexiona y no te dejes engañar por los momentos tristes.

Escucha la voz que te invita a ser feliz.

Recuerda: La tristeza es normal, pero vivir en ella no lo es. Sé feliz y valórate.