Referido para terapia de pareja: La relación difusa entre la política y la psicología

Referido para terapia de pareja: La relación difusa entre la política y la psicología

“¿Por qué estoy tan interesado en la política? Pero si tuviera que responderte de manera muy simple, diría esto: ¿por qué no debería interesarme? Es decir, qué ceguera, qué sordera, qué densidad de ideología tendría que agobiarme para evitar que me interese en el que probablemente sea el tema más crucial de nuestra existencia, es decir, la sociedad en la que vivimos, las relaciones económicas dentro de las cuáles funciona y el sistema de poder que define las formas regulares; los permisos y prohibiciones de nuestra conducta. La esencia de nuestra vida consiste, después de todo, en el funcionamiento político de la sociedad en la que nos encontramos. Así que no puedo responder a la pregunta de por qué debería interesarme; Solo podía responder preguntando por qué no debería estar interesado ". – Michel Foucault

            ¿Por qué existe un aparente divorcio entre la psicología y la política? ¿Será por qué el referido de terapia de pareja se perdió? Lamentablemente, ni la propia Carmen San Diego ha tenido éxito para poder conseguir dicho documento tan controversial. Como resultado, pareciera ser que ambas disciplinas han decidido hacer caso omiso a su interacción. A su vez, continúan minimizando sus voces en los espacios que comparten en común.

            Para la política, la psicología es una rama necesaria para mantener controlada a las masas en momentos de incertidumbre, pero no lo suficiente para abogar sobre su importancia ante las casas aseguradoras. Para eso, mejor se resuelve la crisis mental con una que otra pastillita de Zoloft acompañada con jugo de china. Mientras que, para la psicología, la política pública es un asunto de pura extroversión que expone una fisura en la “famosa” neutralidad profesional que caracteriza lxs psicólogxs. ¡Qué dilema!

            ¿Por qué nos da tanto miedo el asociarnos con la política? ¿Es entonces la política sinónimo de algo aberrante? “Politics is not wrong or bad. It is wrong or bad only if we blind ourselves to those inevitabilities” (Levine, 1981). Precisamente, por esta y muchas otras razones, la rama de la psicología política ha podido constatar dicho miedo, y le ha otorgado un estudio para poder comprender y facilitar al menos, un entendimiento sobre las fuerzas que operan en nuestras múltiples realidades.

            ¿Y qué estudia exactamente la psicología política? Rodríguez (1999) nos establece dos puntos sumamente importantes. Primero, Rodríguez (1999) nos explica que la “psicología de la política” busca analizar y comprender las conductas en los procesos políticos. Mientras que la “política de la psicología” es entendida como el estudio del discurso político que legitima o valida los mecanismos de poder por parte de quienes usan la psicología para ponerla al servicio de los intereses políticos o ideológicos. Ahora bien, en arroz y habichuelas (sin pasteles con kétchup), independientemente de la dirección en que se observa, la psicopolítica visibiliza el impacto que tienen los procesos políticos en las conductas de los seres humanos y de forma viceversa. El mundo influye a las personas, y las personas influyen a su mundo. (Básicamente, es como si los personajes de “House of Cards” salieran en un episodio especial de “Mindhunters” y viceversa.) 

             Un ejemplo de un trabajo crítico de la psicopolítica, sería investigar el impacto de las órdenes ejecutivas en la salud mental del país. Otro sería, analizar el estado de la salud mental infantil ante las inconsistencias por parte del departamento de educación. Inclusive, el análisis sobre las posturas transfóbicas y machistas por parte de algunos representantes políticos sobre los asesinatos de mujeres cis y trans durante el año 2020.

            No obstante, es importante señalar que cuando se hace mención del concepto de “proceso político” no se redunda exclusivamente al desarrollo de campañas políticas. Un proceso o acto político puede ser tan minúsculo como afirmar la nacionalidad puertorriqueña, utilizar una vestimenta no normativa, abogar por una causa social en las redes sociales, reclamar derechos en espacios académicos, o danzar al son del “perreo” con un g-string amarillo al frente de una institución en medio de una marcha.

            Finalmente, respondiendo la pregunta que le hicieron a Foucault sobre de por qué estaba tan interesado en la política. Se puede concluir que, para poder practicar una psicología responsable, debemos de trabajar a tono con el contexto político que nos crea y nos rodea. De igual forma, no podemos concebir a las personas como meramente “individuos” cuyos microcosmos no se afectan luego de salir de nuestras oficinas, cuartos o terapias grupales. Es por tal razón, que lxs psicólogxs y/o estudiantes en formación debemos fungir como agentes de cambio que aboguen por una mejor calidad de vida y una psicología liberadora. A su vez, que desde la política se pueda conceptualizar y establecer a la psicología como disciplina clave para la prosperidad de una nación. Una sociedad cuya salud mental está en crisis, optará por sobrevivir y no por transformar. Está en las manos de la psicología y de la política, re-encontrarse nuevamente y formalizar alianzas. De lo contrario, continuaremos perpetuando el ideal de que la psicología y la política son dos asuntos totalmente incongruentes.

Si alguien encuentra ese referido de pareja, por favor entréguelo lo más rápido posible.

 

Referencias

Fox, D., & Prilleltensky, I. (1996). The Inescapable Nature of Politics in Psychology: A response to O'Donohue and Dyslin.

            Retrieved from https://www.dennisfox.net/papers/inescapable.html

Levine, M. (1981). The history and politics of community mental health. New York: Oxford University Press.

Oblitas, L. & Rodríguez, K. A. (1999): Psicología Política. Ed. Plaza y Valdés, México.

            Retrieved from: http://pepsic.bvsalud.org/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1688-   ...

            43372008000100005

Parisi, R. E. (2008). Definiendo a la psicología política. Boletín Sociedad de Psicología Del Uruguay en Línea.

            Retrieved from: http://pepsic.bvsalud.org/scielo.php?script= 

            sci_arttext&pid=S1688-43372008000100005

Rodríguez, K. A. (1992). Psicología Social, Psicología Política y Derechos Humanos. Retrieved from:

             http://pepsic.bvsalud.org/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1688-433720...