La tercera es la vencida

En el transcurso de nuestra vida, tenemos que tomar diferentes tipos de decisiones. Sabemos que las mismas dependerán de las circunstancias que nos encontremos en nuestro paso por la vida. Una de las decisiones que se nos presenta, es elegir lo que será nuestra carrera profesional. Para mi, esta es la decisión más importante en la vida y no exagero, ya que de esta dependerá lo que será tu vida en un futuro, la que anhelas tener. Es un paso muy importante, así que no debes tomarlo a la ligera. Mi experiencia fue una muy dura, fue un proceso largo. Fue difícil encontrar aquello que me llenara como ser humano y que me apasionara tanto, que yo no me viera ni sintiera, que el trabajo sería forzado. Yo quería que lo que eligiera, fuera eso que me hiciera disfrutarlo y que me levantara llena de vitalidad, para estudiarlo y en unos cuantos años, ejercerlo; pero mis primeros dos años de universidad, no fueron así. 

Tuve un proceso largo, me cambié de concentración y de universidad dos veces, y siempre los comentarios eran los mismos; me afectaban mucho porque yo no sabía lo que quería, así que no los culpaba por no entender la situación en la que me encontraba. Al pasar estos dos años universitarios, me sentía muy triste, lloraba mucho por la frustración que sentía y me molestaba el ver que otros encontraban rápido su pasión; aquello que les hacia levantarse llenos de motivación, y yo solo me sentía fracasada y agotada. Me molestaba el solo tener que pisar la universidad, no tenía amigos, no era parte de ningún grupo social. La universidad estaba pasando por mí, pero tristemente, yo no por ella. Un día, decidí que estaba cansada de las decisiones que había tomado, ya no quería estudiar ciencias naturales ni política, tenía que ir en busca de mi propósito. Siempre tuve presente que lo que yo decidiera, definiría mi futuro, así que decidí ser valiente e ir en contra de las personas a mi alrededor, del que dirán; me empoderé y salí a la búsqueda. Como dice el dicho; “la tercera es la vencida”, pero esta vez me preparé, investigué, visité y entrevisté profesionales del campo en el cual me interesaba estudiar. Busqué las mejores universidades del país que dieran psicología, no me estanque en el bachillerato y busqué estudios a largo plazo; fue una búsqueda exhaustiva, pero es algo que vale la pena.

Con mi historia, quiero empoderarte a que explores, a que conozcas tus gustos, a que sepas que está bien no saber qué estudiar; lo importante es que te levantes y corras tras tu propósito, aquello que te apasiona, que te motiva a seguir luchando, aquello que harás por el resto de tus días. Nunca es tarde si la pasión por encontrar tu propósito es mucha…