La risa merece un lugar en la medicina moderna

Pocos doctores en la actualidad buscan tener una buena relación con los pacientes y no toman en consideración que el contacto con las personas puede estar asociado a la adherencia del tratamiento. Para Hunter “Patch” Adams la medicina debe estar basada en la generosidad, el amor, el afecto y la risa, lo que hizo que la comunidad científica y medica se revolucionara.  Con esta ideología se desarrolla la medicina de la risa; que pretende cubrir esos vacíos y ampliar focos de interés, aportando una visión más integral de la práctica médica. La risoterapia es clasificada como medicina alternativa, y Campos Salas la define como la ciencia y técnica auxiliar que ayuda a la recuperación del paciente o previene futuros trastornos físicos o psíquicos. Por otro lado, Robert Holden, creador de The Happiness Project, indica que esta constituye un modo practico de “vivir la vida, amar la vida y reír con la vida juntos".

La risa es más compleja de lo que creemos e involucra zonas cerebrales como la amígdala y el hipocampo que forman parte del sistema límbico. Este sistema es conocido por regular los instintos como la atención, los instintos sexuales, las emociones y la conducta. Algunos científicos relacionan la “necesidad de reír” con la “necesidad de sobrevivir”, contemplando la risa como un recurso para sobreponernos a estados anímicos y orgánicos perjudiciales. La risa limita también la producción de una hormona llamada cortisol, responsable del estrés, mientras que libera dopamina en el cerebro, un neurotransmisor asociado a la agilidad mental al mejorar las conexiones neuronales. Un estudio en la Universidad de Stanford reveló que se activán regiones cerebrales “de recompensa”, a través de resonancia magnética funcional al presentárles tiras cómicas a los participantes. Este estudio explica el porque cuando una persona experimenta una sensación de euforia se prolonga en el tiempo.

William Fry, psiquiatra de la Universidad de Oxford, asegura que la risa tiene efecto analgésico, generado mediante cinco minutos de risa continúa, que liberan endorfinas, cuya acción es similar a las morfinas y tiene efectos calmantes en el cuerpo. Otros estudios relacionados, han demostrado que terapias repetitivas de risa aumentan la tolerancia al dolor.

El humor terapéutico tiene dos grandes propósitos, el primero, ayudar a encontrar estabilidad, logrando ilustrar los pensamientos irracionales e ilógicos del paciente. Mientras que, comparte una experiencia emocional positiva con él, y ayuda a encontrar las herramientas necesarias por apropiar expresiones positivas frente a sentimientos de rabia e incertidumbre. El uso de la risa puede ser implementada fácilmente y resultar costo-efectivo en los consultorios. Es sumamente importante que la risoterapia incrementa la probabilidad del paciente sea seducido o enganchado en el proceso terapéutico.

 Por último, Rodríguez destaca los beneficios sociales de la risa; son relacionarnos con los demás, disminuyendo el miedo al ridículo y por lo tanto favoreciendo una comunicación más abierta. Distintas investigaciones mencionan que ver a alguien reír provoca que se activen las neuronas espejo y el hecho de que las emociones positivas activen el sistema de neuronas espejos, promoviendo la cohesión social.