Fundadora de Her Campus Albizu: Marcela Álvarez

Nombre: Marcela Álvarez Álvarez

Edad: 21 Concentración: Psicología

Frase favorita: “Cuanto más vacía está la carreta, mayor es el ruido que hace”.

Comida favorita: Pasta Carbonara

Pasatiempos: Leer, escribir, ver novelas asiáticas y escuchar K-pop.    

HC Albizu: ¿Qué te gustaría que supiera el resto de la comunidad universitaria de ti?  

Marcela: “Que aunque parezca que tengo una personalidad difícil, es cómodo hablar conmigo.  También, que siento que vengo de muchos lugares a la vez, siendo hija de un cubano y una venezolana, a la vez siendo criada en Puerto Rico.  No puedo decirte de dónde vengo con un simple “soy venezolana, soy cubana, o soy puertorriqueña”.    

HC Albizu: ¿Cómo surgió la idea de fundar Her Campus Albizu?  

Marcela: “Me gusta escribir.  Había sido miembro de Her Campus UPRRP cuando estudiaba en la Iupi y me pareció una buena idea empezar un capítulo en la Albizu.  Al ser estudiantes de psicología, pensé que teníamos mucho que decir sobre los seres humanos y la vida en los tiempos actuales.  No hay mejor lugar donde compartir pensamientos e ideas que en un pedazo de papel (en este caso, una página de internet).  Poder crear un grupo de escritores que desean transmitir un mensaje a la comunidad sonó muy atractivo para mí.  La palabra tiene un poder infinito sobre la sociedad.  También, me gusta ser líder.  No creo que soy particularmente la mejor líder, pero aspiro a serlo”.  

HC Albizu: ¿Por qué decidiste estudiar psicología y qué planes tienes para el futuro con la carrera?  

Marcela: “Me gusta observar a las personas.  Me gusta preguntarme porque piensan de la forma que piensan o porque hacen las cosas que hacen.  La razón principal es porque amo a las personas.  Amo genuinamente a los seres humanos.  Siento compasión por las personas que sienten que han “perdido” la mente y pienso que es lo peor que le puede ocurrir a uno.  Quiero ayudarlos y recordarles que siguen siendo útiles y que todos tenemos un propósito por el cual vivir.  En el futuro, me gustaría ser neuropsicóloga y establecer mi propia clínica”.    

HC Albizu: ¿Has hecho trabajo comunitario?  

Marcela: “No he hecho mucho trabajo comunitario, pero lo poco que he hecho lo he disfrutado mucho.  Con el capítulo de Active Minds en la Universidad Albizu, tuve la oportunidad de dar un taller de musicoterapia a adolescentes del Centro de Salud Mental del Hospital Regional de Bayamón.  Fue una actividad muy bonita y me dio satisfacción que pudimos traerle una sonrisa a los jóvenes que se encontraban en el centro.  En otras ocasiones, he sido voluntaria en la organización de Save a Gato, he hecho recogido de basura en playas y he repartido bolsas de alimentos para las personas sin hogar”.    

HC Albizu: ¿Cómo ha sido tu experiencia en el área de investigación?  

Marcela: “Tengo poca experiencia, pero te hablaré de lo que me ha ofrecido el programa académico de la universidad. En mis clases, los profesores le han puesto mucho énfasis a la importancia de la investigación.  He hecho varias propuestas sobre temas como la relación entre algunas enfermedades neurológicas y el virus de Zika; y las consecuencias de la ruptura de un aneurisma cerebral sobre las funciones cognitivas.  Considero que he aprendido mucho sobre la teoría y lo que me faltaría es la práctica.  Recientemente, me involucré como asistente (voluntaria) en una investigación en el Instituto de Investigación Psicológica de la Iupi.  Espero que pueda hacer un buen trabajo con mi participación y a la vez, aprender un poco más sobre el proceso y sus normas”.  

HC Albizu: ¿Qué consejo le darías a la Marcela de primer año universitario? ¿Y al resto del estudiantado?  

Marcela: “Le hubiese dicho que se tomara un año libre.  Yo estaba muy joven para entrar a la universidad y al principio, no pude dar lo mejor de mí.  Le pedía consejos a todos, pero nunca busqué la respuesta de la primera persona a quién debí haberle preguntado: a mí misma.  Todos dirán que en la universidad es donde te encontrarás a ti mismo, donde cometes errores y no importa, porque así es que aprendes, pero yo diré algo diferente: La universidad no es un juego que te dice a donde debes de ir cuando tiras el dado.  La universidad no debería de ser un juego, sino un compromiso que tomaste.  Una inversión en tu futuro, que si todo va bien te dará frutos.  No trates activamente de cometer errores para aprender, porque es suficiente con aprender de los errores que han cometido los otros antes de ti.  Cometer errores tiene valor, pero también lo tiene tomar las decisiones correctas basadas en tu lógica y experiencias de vida.  Si deseas buscarte a ti mismo, es bastante con vivir tu vida y tomar buenas decisiones que te lleven a un propósito o una meta que te propongas”.