El legado taino en la personalidad de los puertorriqueños

 

La identidad y la personalidad del puertorriqueño surge de la fusión entre taínos, africanos y españoles; esto es un hecho que nadie se atreve a desmentir. A pesar de esto, el puertorriqueño se ha desconectado de sus raíces taínas. El Dr. Martínez Cruzado afrontó con su investigación, que el 61% de los puertorriqueños tienen un ADN mitocondrial, que se hereda por la madre de origen indígena. Aun así, si le preguntamos a cualquier isleño sobre los taínos, probablemente diría que se extinguieron con la llegada de los españoles. Sin embargo, muchos expertos plantean que la cultura taína es la que más aportó a nuestra formación por una razón muy simple; porque es la cultura madre y las otras dos son culturas extranjeras.

El legado de los taínos se hace sentir en nuestra personalidad, evidentemente, con cualidades como la hospitalidad. En el Puerto Rico de hoy, se puede ver bien marcado en las personas del centro de la isla, como son desprendidos de las cosas materiales y de la comida. Cualquier persona que vaya de visita al centro de la isla se le va a ofrecer algún pedazo de calabaza, cilantro, pimiento, entre otros; al igual que lo hicieron los taínos a la llegada de los españoles. El carácter del puertorriqueño dócil es sin duda, un legado de los taínos también, han tenido que aceptar lo que pasa y se impone en el país en dos ocasiones, con la colonización española y luego con la americana. Otro ejemplo donde se puede percibir la docilidad, es como los taínos no tenían ningún sistema de defensa, ni armas, por ende, cuando los invadieron estuvieron en gran desventaja. En la actualidad los boricuas no se suelen preparar para las cosas negativas que podía pasar y por eso en la mayoría de las veces terminan aceptando dócilmente lo que se impone.

A pesar de su docilidad ante los españoles, el idioma que trajeron los blancos no dio abasto para expresar todas las cosas nuevas que estaban experimentando; es por esto que se tuvo que usar palabras taínas en muchas ocasiones. El profesor Gabriel Paisy estima que, existen alrededor de trescientas palabras de origen taíno en el español castellano. Entre alguna de las más utilizadas son: güiro, canoa, guayaba, comején, entre otros. Los segundos colonizadores, también tuvieron que añadir palabras taínas a su vocablo como por ejemplo: huracán ‘hurricane’, hamaca ‘hammock y barbacoa ‘barbecue’. Esto significa que, aunque Puerto Rico está bastante americanizado en la actualidad sigue teniendo una presencia taína en el idioma que es nuestro medio de comunicación. Al influenciar la expresión que es el vehículo que exterioriza los sentimientos es imposible desvincular los taínos de la personalidad del puertorriqueño.  

Cabe destacar, algunas de las cualidades que mantenemos de los taínos lo creativos y trabajadores que podemos ser. Los taínos, a pesar de ser considerados por los españoles una comunidad “ignorante”, tuvieron el ingenio de crear un tipo de hacha de piedra que servía para limpiar el terreno y hacer hoyos. Otro de sus inventos, fue un sistema de agricultura en el que se hacía un monto de tierra, llamada conuco, que mejoraba el drenaje y la fertilidad. Un invento que aún se utiliza en la actualidad, es el pilón que, aunque ahora se utiliza como utensilio de cocina, se solía utilizar para moler hierbas medicinales o ingredientes de pintura. Estas cualidades siguen bien presentes en los puertorriqueños y se pudieron apreciar claramente el año pasado con el paso del Huracán María. Los isleños se tiraron a la calle tan pronto pasó el fenómeno atmosférico a limpiar con sus propias manos las carreteras, buscaron forma de reinventar sus negocios, buscaron maneras de preservar la comida lo más que podían y, sobre todo, buscaron llegar a ayudar a los más desventajados.

Una característica que resalta de la personalidad de los puertorriqueños es lo ‘fiesteros’ que son. Esto, también viene por nuestro lado taino, ya que, ellos en el areito hacían su máxima expresión artística, donde combinaban las narraciones orales con bailes y música. Para esto desarrollaron instrumentos como el giro y la maraca, los cuales permanecen en uso en el siglo veintiuno. Cabe destacar que, la música tradicional recibió luego una fuerte influencia por los españoles y los africanos. La jocosidad que está en el ADN y el amor tan grande que tiene el puertorriqueño por la música permanece y se pasa de generación en generación. Al boricua le gusta pasarla bien, mover las caderas y compartir como grupo. Los taínos dedicaban la tarde a sus bailes y el puertorriqueño actual al menos dedican el viernes a este tipo de ritual y hasta crea unos ahorros para poder salir a disfrutar.