Call Me by Your Name Review

          El libro “Call Me by Your Name” escrito por André Aciman y traída a la pantalla del cine por Luca Guadagnino, relata una historia entre un joven de 17 años, Elio, y de Oliver, 24 años. La historia de estos dos personajes se relata en una provincia en el norte de Italia. La familia de Elio tiene como costumbre todos los veranos, por el lapso de 6 semanas, invitar a un estudiante de doctorado a estar en su casa de Italia para que pueda ayudar al papá de Elio, que es un profesor y arqueólogo, a realizar sus investigaciones. Elio está en la edad donde está explorando su sexualidad, y como se diría en inglés, está pasando por su “sexual awakening” y Oliver llega justo a tiempo. Oliver, a pesar que no sabemos de su vida, donde él vive, la audiencia presume que es heterosexual cuando en realidad es homosexual; y mediante gestos y miradas, se lo deja saber a Elio. Elio estaba tratando de realizar y entender sus sentimientos por Oliver, ya que él no se había sentido así por un hombre anteriormente. La película, está relatada a la perfección y creo que el director pudo capturar esos momentos importantes, en donde se veía la relación de Oliver y Elio en puro desarrollo, con el intercambio de palabras y miradas, hasta en los actos sexuales que sucedieron en la película.

 

            Esta película toma lugar en el año 1984, que si buscamos en la historia de los 80, es más o menos para cuando la crisis del HIV sucedió en California y el que ser parte de la comunidad LGBTQ+, era algo malo e incluso, era algo fuera de lo común desde mucho antes que pasara esa crisis en California. Creo que esta película es muy especial para la comunidad LGBTQ+, por que a pesar de que sea ficticia, la película es una representación de dicha comunidad, y como comunidad necesitamos más representación en las películas, series, etc. Hemos logrado tanto durante todos los años que han pasado, pero todavía algunos de nuestros miembros, viven en miedo por el rechazo y el discrimen que a diario recibimos.

 

              Esta película se puede relacionar con el momento en el cual, nosotros como personas confundidas, estamos explorando la posibilidad de que sí de hecho seamos parte de esta comunidad. Cuando primero encontramos a ese otro significante, a nuestra media naranja, y pasamos por esa batalla si le gustamos o no. Cuando tenemos nuestro primer beso, que sentimos que llegamos a las estrellas y nos sentimos que es nuestro momento, que estamos con la persona correcta. Luego viene ese momento en nuestra relación que, a pesar de todos los gestos de cariño, no somos los suficientemente valientes para poder asumir y tomar en control de nuestra vida. Eso es lo que le pasó a Elio con Oliver, por el rechazo que Oliver sabía que iba a recibir de su padre, decidió comprometerse con una mujer y dejar a Elio; aunque él muy bien sabía que los papás de Elio sabían de ellos y que lo aceptaban. Muchos de nosotros no podemos llegar a tener lo que Elio y Oliver tuvieron, ya sea que, por depresión, causado por el rechazo, maltrato, entre otras causas, cometieron suicidio. Han sido muchos miembros perdidos. Tomemos el consejo de que, si tenemos a un familiar, compañero y/o conocido de la comunidad LGBTQ+, hacerlo sentir que pertenece y merece vivir, porque tiene personas que la/o aman.