En conmemoración del Mes de la Historia de la Mujer, es importante destacar a figuras puertorriqueñas notables. Una de ellas siendo Celestina Cordero, una pionera en la educación.
Nacida el 6 de abril de 1787, Celestina fue hija de Lucas Cordero y Rita Molina, ambos mulatos1 libres. Sus padres le inculcaron el amor por la lectura y la escritura, además del compromiso con la enseñanza, en un momento donde la esclavitud todavía era vigente.
Celestina Cordero es reconocida como la primera puertorriqueña negra libre en establecerse como maestra. Ella fundó la primera escuela pública para niñas en San Juan, Puerto Rico, formalmente establecida alrededor de 1820. Su labor fue un acto de resistencia, ofreciendo educación gratuita a niñas de todas las razas y clases sociales durante la época esclavista, a pesar de las restricciones que limitaban a las niñas a labores domésticas. Es importante señalar que en esa época no se permitía la educación mixta. Su hermano menor, Rafael Cordero, replicó este compromiso, ofreciendo también enseñanza gratuita a niños en su ciudad sin importar su origen social o racial.
En 1802, Puerto Rico tenía una población de 163,192 personas, de las cuales el 15% estaba esclavizada y generalmente no poseían acceso a la educación. La familia Cordero Molina combatió el discrimen socioeconómico y racial, y aseguró el acceso libre a su escuela.
Aunque el maestro Rafael Cordero es una figura prominente en la historia de Puerto Rico, la contribución de Celestina y su hermana Gregoria (también maestra, aunque menos conocida) ha sido históricamente minimizada. Fue Celestina quien gestionó los permisos oficiales para la escuela que compartía con su hermano y, tras mucha insistencia, logró obtener el título oficial de maestra. A diferencia de su hermano, no existen los mismos reconocimientos que documenten la gran labor de Celestina. De hecho, se desconocen los nombres de muchas de las niñas que se beneficiaron de la enseñanza de ambas maestras.
La minimización de los hallazgos causados por personas negras en Puerto Rico ha ocultado siglos de contribuciones fundamentales a la formación cultural y económica de la isla.
Celestina Cordero, como mujer negra puertorriqueña, no sólo impulsó un cambio para todas las mujeres y niñas, sino que su impacto fue especialmente significativo para las féminas negras
- Mulatos: Dicho de una persona: Nacida de negro y blanca, o de blanco y negra. (Diccionario de la Real Academia Española)