Probablemente has visto clips del episodio del podcast “Random Chat” del artista Jay Wheeler, donde trajo de invitado al influencer Frederick, mejor conocido como Flan de Coco. El mismo corrió por las redes por la controversia que detonó en las mujeres boricuas. Su influencer favorito, Flan de Coco, las había llamado “gallos de pelea”. Las comparaba con mujeres de otros países como Colombia, que para él sí eran “mujeres de todo amor y paz… un paraíso”. Cuando escuchas algo así te preguntas, ¿por qué dicen que las mujeres boricuas son gallos de pelea? Y más importante aún, ¿qué provoca que tengan este carácter?
Si eres de Puerto Rico, sabes que ser mujer no es fácil. Desde chiquita, siempre nos enseñan a mantener la guardia y a darnos a respetar. Esto no es por casualidad; es una reacción al machismo y violencia que se da en Puerto Rico. En lo que va del año 2025, el Observatorio de Equidad de Género ha reportado 11 feminicidios directos en la isla, la mayoría de estos casos siendo cometidos por parejas o exparejas. Adicionalmente, en el 2021, el gobierno de Puerto Rico decretó un estado de emergencia debido al aumento en casos de violencia de género. Esto no se da porque las cosas andan bien — se da porque vivir aquí implica aprender a defenderte antes de confiar.
Así que cuando digan que las mujeres puertorriqueñas tienen una actitud fuerte, tómense el momento de pensar en todo lo que hay detrás. Estas mujeres están en riesgo todos los días; en sus casas, sus relaciones y en la calle, y vivir a diario en riesgo hace que las mujeres boricuas creen coraza. Tener este carácter “fuerte” es lo único que las puede salvar. No es un asunto de arrogancia, sino que se trata de defensa. Así que sí, las mujeres boricuas son gallos de pelea; somos un resultado de la sociedad en la que vivimos. En vez de criticar nuestra forma de ser, deberías reconocerlo como una muestra clara de resiliencia. No peleamos por deporte ni por orgullo; peleamos porque queremos seguir vivas.