Ninguna tormenta es eterna

La realidad es que a veces la gente cambia, la vida suele ponerse difícil. Las personas que algún día nos amaron dejan de hacerlo y eso está bien. Simplemente tienes que entender que hay cosas en la vida que tienes que aprender a soltar. Hay ciertas cosas que no puedes controlar y el corazón de una persona es una de ellas. No puedes controlar a la persona que amas o amaste, pero si puedes controlar como reaccionas al cambio. Incluso, no puedes controlar tus sentimientos pero sí soltar todo aquello que no te deja ir hacia delante. Puedes controlar la forma como te ves y lo que eres capaz de ofrecer a los demás. Puedes controlar la manera que confías en ti y recordar que diste lo mejor. Puedes controlar la manera en que ves la vida, de una forma más positiva y menos negativa. Puedes controlar como aprendes y creces desde la pérdida. Sobretodo puedes controlar como la sobrevives. En los momentos difíciles aprendemos que, aunque las lágrimas nos ensucian el rostro, terminan limpiándonos el corazón.

 

-ML