Christopher Robin

Todos deben ver la película Christopher Robin. Primeramente, porque está llena de metáforas y segundo, porque está llena de moralejas para nuestra vida. Christopher Robin es un niño feliz, genuino e inocente. Es un niño que solo desea pasar un buen día sin importar el porvenir. En el transcurso de la pelicula, nos damos cuenta de que ese niño fue mucho más sabio que los adultos y que esa sabiduría, todos la llevamos por dentro. El Hundred Acre Wood es un bosque hermoso, fructífero, soleado, con toda clase de flores y plantas porque Christopher Robin era un niño repleto de luz. Sin embargo, cuando llega a la adultez, esa felicidad fue sustituida por eficiencia e insatisfacción. Las responsabilidades lo abrumaban y pasaba por alto lo más importante. Escogía su trabajo por encima de su familia y la producción por encima de su felicidad. Prefería continuar trabajando arduamente y sin cesar que pasar un fin de semana con su familia. Constantemente vivía en el futuro y había interiorizado que nada pasa si no hacemos nada. Todo surge de algo y, por lo tanto, no nos podemos detener. 

Luego, Pooh vuelve a la vida de Christopher Robin quien poco a poco recobra su paz y alegría. Reconoció que vivir en el mañana es demasiado abrumador, y que debemos reconocer las cosas bellas y sencillas cada día.  

Nunca debemos buscar la eficiencia por encima de la felicidad. En ocasiones, es bueno hacer cosas innecesarias y "tontas" sencillamente porque nos hacen sonreir y, a veces, cosas increíbles sí surgen de la nada. A veces, solo debemos detenernos y esperar con paciencia, aceptando con valentía que hay cosas que no podemos cambiar. Muchas veces, la mejor opción es no hacer nada y vivir en el presente. 

Por otra parte, a través del personaje de Tigger, la película nos enseña a aceptarnos a nosotros mismos como somos y estar orgullosos de que somos únicos. Piglet nos enseña que hasta los más pequeños, siempre son necesarios. Igor nos enseña que, en algún momento, todos experimentamos pensamientos irracionales y malestar emocional. Incluso, algunos lucharemos contra esto durante toda la vida pero, no significa que no tendremos días buenos. No significa que no estaremos rodeados de amigos con quienes contar. A pesar que pasaron muchos años, Roo permaneció un niño bajo el cuidado de su madre. Estos personajes nos enseñan que los adultos también anhelamos ser cuidados y sentirnos seguros. Todos tenemos un niño interior. 

Creo que esta película es una invaluable lección para nuestros tiempos ya que todos vivimos corriendo una carrera, luchando contra una corriente para alcanzar nuestras metas y resolviendo situaciones diariamente. Este tipo de mentalidad no nos brinda paz. Sin olvidar que, esperar pacientemente y tener la confianza que hoy hicimos cosas buenas, es suficiente para cultivar esa paz.